La roya: plaga catastrófica para el café

La roya del café es considerada una de las enfermedades de plantas más catastróficas de toda la historia. Está dentro de las siete pestes y/o enfermedades de las plantas que ha dejado mayores pérdidas en los últimos 100 años. Es el principal problema fitosanitario de alto impacto para la caficultura. Las pérdidas en América Latina se calculan en 30% de las cosechas.

El impacto socio económico que puede generar una epidemia de roya del cafeto en Latinoamérica es de dimensiones incalculables. De hecho, hoy en día es un problema sin resolver en diversas regiones cafeteras del país que ven diezmar sus cultivos gravemente. Al respecto, conversamos con Manuel Arturo Cueva, ingeniero agrónomo y asesor fitosanitario.

¿Qué es la roya del cafeto?

Es una enfermedad causada por el hongo Hemileia vastatrix. El café es el único hospedero conocido de este hongo perteneciente al Phylum Basidiomycota, Orden Uredinales, Familia Pucciniaceae. Considerado un parásito obligado, no puede sobrevivir en el suelo o en material vegetal inerte; hasta la fecha no ha sido posible su cultivo en laboratorio.

La roya dejó entrever su gran importancia desde que se dieron a conocer las dos primeras epidemias documentadas. En el año 1868, en la isla de Ceilán hoy en día Sri-Lanka, el daño fue tan grave que quienes cultivaban el cafeto al no conocer la enfermedad ni su control, decidieron arrancar los cafetales y sembrar té. Posterior a este hecho, investigaciones efectuadas en África, Asia e India permitieron observar que sí se podía controlar la enfermedad.

Con la llegada de la roya a Brasil iniciando los 70’s se estimó que en cultivos donde las plantas no habían sido tratadas los porcentajes de infección llegaron hasta un 80%, mientras que las plantas tratadas con fungicidas protectantes presentaban porcentajes iguales o inferiores a un 5%. Apareció en Centroamérica aproximadamente en 1976, y en Colombia y Perú llego en los 80’s afectando los cultivos de las áreas bajas de 600 a 1000 msnm.

¿Cómo han evolucionado las soluciones para proteger a los cafetales de la roya?

Los avances son significativos en cuanto a la sostenibilidad y la protección ambiental. Las cantidades de fungicidas de última generación actualmente llegan a centímetros cúbicos por hectárea, mientras que a comienzos de siglo se utilizaban kilogramos por hectárea. Desde que fue descubierta la roya del cafeto en el año de 1861, distintas alternativas de protección han surgido. Reportes de 1895 relatan cómo se utilizaba el caldo bordelés (un kilogramo de sulfato de cobre, un kilogramo de cal viva y 100 litros de agua) para el manejo de la enfermedad. Por la misma época también se trabajaba con oxicloruro de cobre en Asia, África e India, con dosis que oscilaban entre 3,0 y 6,0 kilogramos por hectárea utilizando volúmenes de aplicación desde 100 hasta 1100 litros por hectárea.

Posteriormente en 1958, Saccas y Charpentier llevaron a cabo en África experimentos de aplicaciones de fungicidas, para evaluar la eficacia de otros productos como captan, zineb y ziram, los cuales dieron resultados similares a los del oxicloruro de cobre pero con una disminución en la caída de hojas. En 1970 la Universidad Federal de Viçosa, en Brasil, inició pruebas de campo para evaluar la eficacia de algunos fungicidas.

Los fungicidas evaluados controlaron la enfermedad con aplicación de productos a base de cobre con una dosis de 2.0 kilogramos por hectárea y aplicaciones espaciadas cada cuatro semanas. Los resultados fueron contundentes, las plantas no tratadas presentaron porcentajes de infección que oscilaron entre un 40 al 80% mientras que los porcentajes en plantas tratadas se mantuvieron por debajo de un 5%.

¿Qué tal funcionan los fungicidas?

En las últimas décadas se han desarrollado fungicidas sistémicos, los cuales tienen efecto inhibiendo la germinación de las esporas, producción de haustorios y en algunas ocasiones la penetración del patógeno. Dentro de los fungicidas sistémicos se encuentran principalmente los que pertenecen al grupo de los Triazoles. Estos fungicidas permiten atacar el hongo durante el crecimiento miceliar y la formación de las pústulas.

Hoy en día se ha logrado obtener buenos resultados con unas sustancias fungicidas encontradas originalmente en el hongo Strobilurus tenancellus, conocidas como Estrobilurinas, las cuales presentan efecto sobre la germinación, penetración y esporulación del patógeno. También se han desarrollado productos en mezcla entre triazoles y estrobilurinas permitiendo tener un amplio manejo sobre todas las etapas de desarrollo del patógeno.

¿Se recomienda el uso de microoorganismos’ 

Desde la década de los noventas se han venido desarrollado trabajos con microorganismos tales como distintas especies de Pseudomonas y Lecanicilliun lecanni entre otros, sin embargo debido a su inconsistente desempeño en campo, hoy en día la aplicación de estos productos no es una práctica común o recomendada.

¿Es posible una convivencia con la enfermedad?

Algunos expertos plantean una convivencia con la enfermedad, que ha permitido fortalecer una cultura cafetera con conocimiento, que utiliza distintas medidas de control de manera integrada y coherente con el desarrollo agronómico, no solo de la enfermedad, sino en general de todas las variables que afectan el sistema productivo cafetero.Dicho en otras palabras el control ideal es bajo un Programa de Manejo Integrado de Plagas.

¿Qué se puede hacer desde el punto de vista de la sostenibilidad?

La sostenibilidad entendida como económica, social y ambiental, enfrenta desafíos coyunturales. El precio internacional del café ha disminuido significativamente lo que limita las capacidades de inversión de los productores. Para el corto plazo la protección se aprecia como el recurso más viable, considerando la disponibilidad de productos fungicidas muy efectivos, que obviamente deben ser adecuadamente aplicados y en las épocas oportunas. Los productores deberán considerar la renovación de sus plantaciones de variedades susceptibles y plantas envejecidas, sustituyéndolas por variedades resistentes.

¿Cuál es la actitud del agricultor a la adopción de las nuevas tecnologías?

Los agricultores debido a la magnitud del problema de la roya, están receptivos a las nuevas tecnologías, sea al uso de nuevos fungicidas para la protección, o la adopción de variedades resistentes. Pero ambas situaciones dependen de la capacidad de inversión de cada uno de ellos. Ante el problema actual de la roya del café, en cada país, región o chacra del agricultor se debe hacer un análisis de la problemática y recomendar las tecnologías factibles de implementar.

¿ Cuál es el rol del Estado?

En una pequeña agricultura como es la del café en el Perú, las acciones de capacitación e innovación y modernización están en manos del gobierno en alianza con universidades y empresa privada.

*Tomado y adaptado de Croplife Latin America

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