Chemex: una cafetera única para un café único

Su inventor fue el químico alemán Peter Schlumbohm, de allí que evoque a un matraz, instrumento utilizado en los laboratorios. La patente de la cafetera Chemex fue publicada en 1941 y su diseño causó tanto impacto que incluso tuvo un lugar en varias exhibiciones del Museo de Arte Moderno de Nueva York – MoMA.

Publicación de 1942 sobre una exposición en el MoMA.

Para muchos, entre los que me incluyo, la Chemex es un método de extracción fascinante, no solo por sus elegantes formas, sino porque, bien preparado, permite obtener un café limpio, libre de aceites, en el que se intensifican todos los aromas y sabores del grano tostado. La primera vez que la vi, sin duda me llamó la atención su apariencia, pero una vez que probé el café que es capaz de extraer, me enamoró.

En casa tengo algunos métodos clásicos como la Moka y la Prensa Francesa, además de la Eléctrica a la que también hay que darle crédito. Sin embargo yo quería tener un Chemex, así que en mis vacaciones conseguí una pequeña, para tres tazas, con sus respectivos filtros de papel, con la esperanza de poder experimentar por mí misma. No obstante, pese a haber visto decenas de veces a los baristas prepararla, no me animaba a intentarlo, así que le pedí a mi amigo Harry Aponte, barista y consultor comercial de cafeterías, que me enseñara a usarla.

En el headquarters de Cafelab, @harrycafeart, como se le conoce en Instagram, nos hizo una demostración en vivo para nuestra fan page de Facebook con una completísima explicación para todos nuestros seguidores. Luego repetimos la experiencia para grabar este video.

Esta es la fórmula de Harry para preparar la Chemex:

  1. Muele el café en el momento, un poco más fino que para la Prensa Francesa pero no tanto como para la Moka o el Espresso. Si la molienda es muy gruesa, el agua pasará muy rápido y el café no se extraerá adecuadamente. Si es muy fina, se atracará en el filtro.
  2. De preferencia usa filtros de papel blanco pues los ecológicos, al ser reciclados, tienen impurezas que pueden afectar el sabor del café.
  3. Si es posible, usa agua de botella, pues tiene menos minerales. Hiérvela, pero déjala reposar unos minutos antes de hacer el café.
  4. Purga el filtro con agua caliente, empapándolo por completo. Luego desecha el agua de la purga.
  5. Coloca el café en el filtro. Harry recomienda una parte de café por 16 partes de agua. Sin embargo, al ser un método artesanal, no temas experimentar con las proporciones. Después de todo, es una cuestión de gustos.
  6. La primera infusión es importante. El chorro debe caer de forma circular, haciendo una pequeña turbulencia de tal manera que permita la liberación de los gases. Este proceso debe durar unos 30 segundos mientras se observan cómo van saliendo las burbujas de aire del café.
  7. Luego se procede con la segunda y tercera infusión hasta completar la cantidad de agua deseada. No obstante, así como con la proporción, es posible jugar también con el tiempo. Es increíble cómo la variación de estos dos factores pueden resultar en cafés totalmente diferentes.

Harry también compartió con el Team Cafelab su receta para preparar un Orange Ice Coffee directamente en la Chemex, colocando hielo y rodajas de naranja en la base de la cafetera. En este caso, el agua no debe estar muy caliente para evitar quiebres por el cambio de temperatura. Sin duda una gran alternativa para combatir este infernal calor sin dejar de tomar café.

Foto: Jaime Cordero.
Foto: Jaime Cordero.

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