Lecciones y oportunidades para Three Monkeys Coffee Company en la pandemia

Visitar la coffee bike de los Three Monkeys Coffee Company es parada obligada entre los amantes del café cusqueño que estén de paso por la Ciudad Imperial. Desde que en el 2017 los baristas Neto Solórzano, Iván Salas y Diego Huillca empezaron a vender café en un triciclo que instalaron en un local del Centro Histórico fueron ganando notoriedad en el ámbito cafetero por su labor. Y es que su propuesta va más allá de la venta de café.

El proyecto surgió para poner en vitrina a los caficultores con los que venían trabajando en sus procesos para mejorar la calidad de su producción. En ese momento, debido a los altos precios de alquiler de locales en la capital cusqueña, nació la idea de la coffee bike -sobre la que va una máquina de espresso- que les permitiría desplazarse. Lograron ubicarse en la entrada de un local donde comparten un gran patio con otros emprendimientos gastronómicos. De este modo, uno puede comprar su bebida favorita con café y sentarse a degustarla con tranquilidad.

A la par, el proyecto de mejora de la producción de café continuaba con algunos grandes hits como el primer puesto que logró Dwight Aguilar en Taza de Excelencia Perú 2018, convirtiéndolo en el mejor caficultor de ese año. Los Three Monkeys asesoraron a Dwight en la tecnificación de sus procesos de siembra, cosecha y postcosecha. Además, seleccionaban los cafés de origen que se servían en MIL Centro, el restaurante del chef Virgilio Martínez en el complejo arqueológico de Moray, en el Valle Sagrado.

Todo iba viento en popa hasta que llegó la pandemia y tuvieron que guardar la coffee bike debido a las restricciones sanitarias contra la Covid-19 en los primeros 5 meses de esta emergencia sanitaria. Aunque fueron momentos duros, lo vieron como una oportunidad para concentrarse en el campo. Realizaron capacitaciones a productores que están aprendiendo a cultivar cafés de la variedad Geisha– que desde hace algunos años ostenta fama en competencias de cafés especiales- y se enfocaron en el trabajo con la cooperativa Valle Inca, que nació hace tres años para exportar cafés de especialidad del Cusco, cuenta Neto Solórzano.  

Estas iniciativas buscan lograr sostenibilidad en los cafés de alta especialidad de la región y que haya un prototipo de café cusqueño especial que sea reconocido por los consumidores. Son objetivos a largo plazo, pero la pandemia no da tregua en el aquí y ahora y muchos hemos tenido que replantear nuestros proyectos y los Three Monkeys no han sido la excepción. Ante el cierre de negocios gastronómicos en Cusco, evaluaron otras líneas de negocio, hasta que llegara la reapertura.

La venta de sus cafés en Lima aún tiene aspectos de logística que afinar debido a que los tres viven en el Cusco, por lo que no es aún una fuente de ingresos importante para sostener el proyecto del grupo. Lo que sí representa una oportunidad de crecimiento es la exportación de los cafés especiales de los productores con los que trabajan. Han realizado envíos de muestra, contactado a clientes y vendieron lotes a Chile y Australia. Por ello, quieren enfocarse en buscar productores que se comprometan a mejorar sus procesos para lograr cafés de alta calidad para exportación.

Cuando ya, por fin, los restaurantes y cafeterías pudieron abrir, llegó otro momento difícil para el grupo, y en general para todo el rubro cafetalero de la ciudad, pues desde los meses de julio a octubre las ventas eran escasas. Ya en noviembre la situación empezó a mejorar con la reactivación del turismo, aunque no en los niveles a los que la Ciudad Imperial estaba acostumbrada en la pre pandemia.

Aunque por algunos meses intentaron descentralizar su propuesta en una zona más alejada del Centro Histórico, buscando acercarse al consumidor local, la iniciativa entró en pausa, pero hay Three Monkeys para rato. Su primer coffee bike sigue atendiendo en Jirón Arequipa 159, a unos metros de la Plaza de Armas del Cusco, y debes ir a verlos para probar algunos de los mejores cafés de la región.

Frente a la menor afluencia de viajeros internacionales en Ombligo del Mundo, el consumidor nacional cobra protagonismo. Tiene la gran responsabilidad de consumir lo nuestro en un contexto sumamente difícil, pero también la oportunidad de que sus gustos y bolsillo sean atendidos como se lo merece. Con todo lo difícil que está resultando la pandemia para el sector gastronómico, en el que incluimos al cafetalero, nos ha traído la gran lección de que las propuestas no deben dejar de pensar en las necesidades del consumidor nacional. Es hora de encontrar fórmulas que lo lleven a apostar por el café peruano incluso en los momentos más difíciles.

DATO CAFETERO

Dirección: Jr. Arequipa 159, Cusco (Centro Cultural Rica Chicha)

Instagram: Three Coffee Company

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