Alanya Repostería: templo del croissant y de buen café en Barranco

Alanya Repostería es el nombre del más reciente emprendimiento de Zara Alanya Góngora, maestra pastelera formada en Barcelona que en sus negocios le da un espacio privilegiado al café peruano.

El nuevo local se ubica en el jirón Domeyer 223, en Barranco, cerca de reconocidas cafeterías de especialidad del distrito. Por ello, desde la concepción de este proyecto, Zara supo que la valla era bastante alta y se propuso crear la experiencia repostera más completa que un amante de la pastelería y el buen café puede imaginar. Su objetivo era despertar la curiosidad y saciar antojos, por lo que buscó y tuvo la fortuna de encontrar una casona barranquina que permite exhibir el trabajo que hacen detrás de la barra de bebidas y postres, cocina y talleres de pan, pastelería fina y bollerías.

Vitrina para curiosos

Desde el ventanal de su fachada exterior uno se queda prendido de su máquina de espresso y de su vitrina de dulces y bollería y no queda otra cosa más que entrar. Esa atracción no es casualidad. Cuando Zara estudió en Barcelona se enamoró de la forma en que las pastelerías cuidaban la presentación de sus productos a través de las vitrinas y se prometió que algún día haría lo mismo en su propio negocio.

Y, en efecto, tras pasar el portal de entrada y el primer salón, lo que más resalta a la vista es la vitrina donde se lucen su Crujiente de limón (con esferas de lemon curd y mousse de queso crema), Tarta de Zara (mousse de caramelo interior de crema de vainilla y caramelo salado), Ópera (bizcocho tierno de chocolate, ganache de café 70% y nata montada de café), Cheesecake de vainilla (que tiene la pinta de un molde de queso, relleno de crumble de manzana), entre otras creaciones de su línea de pastelería vanguardista. Al lado de esta sección, están los panes artesanales, tartas saladas y muchos croissants, convertidos en las estrellas de la casa.

Alanya Repostería tiene 20 tipos de croissants desde el clásico pasando por los rellenos de maracuyá, cappuccino, cheescake, almendras, manjarblanco, chocolate, cranberries, frambuesa, manzana, mango y largo etcétera. Al día se producen al menos 240 croissants en este local. Sus croissants tienen ese aspecto hojaldrado que tanto uno busca, pues nos asegura que serán crujientes y, al mismo tiempo, son untuosos y esponjosos en boca. Al partirlos uno puede lograr apreciar sus alvéolos, lo que garantiza que no nos toparemos con ninguna masa cruda.

Para obtener un croissant perfecto hay que saber esperar, nada sale bien con apuros. La fermentación de la masa madre que se usa en un croissant requiere de varias horas de reposo, de diferentes temperaturas y paciente observación.

También pudimos apreciar la cocina donde se preparan las pizzas artesanales, tostones, ensaladas y sándwiches y subir a la segunda planta donde se hacen los panes y la bollería. En realidad, cualquier comensal podría ver el movimiento en ambos ambientes desde sus puertas con ventanas. Nada se oculta.

La historia de Zara

Desde adolescente, gracias a la inspiración de su nana Panchita que le enseñó a cocinar, Zara supo que quería dedicarse a la repostería, pero sus padres insistieron en que fuera a la universidad y eligió Administración para darles el gusto. Se embarazó a los 19 años y decidió estudiar peluquería para conseguir trabajo, aunque no fuera algo que realmente le gustara. También tuvo una cevichería junto al padre de su hija. Después empezó a hacer alfajores y venderlos hasta que, por fin, pudo estudiar la carrera de pastelería en la San Ignacio. En el 2007, dejando a su hija pequeña al encargo de sus padres, viajó a estudiar cocina en el Instituto Hofmann, en Barcelona.

Volvió en el 2009 con la idea de trabajar en el rubro, pero no conseguía empleos que le pagaran lo suficiente para mantener a su hija y optó por comprarse un horno y hacer empanadas y postres a pedido. En el 2015, sin buscarlo, encontró un buen día una cochera que le hizo pensar en que podía hacer allí realidad los sueños que tuvo en Barcelona y se aventuró a abrir su primer local, en el que empezó a trabajar con café de Villa Rica. Su creatividad despegó, dando paso a una pastelería moderna y de autor, y fue ganando fama. El local de Barranco es el resultado de este largo trajinar, de idas y vueltas, que ha tenido Zara. No se arrepiente de nada.

El barista

Luigi Longo es el barista de Alanya Repostería. Hace cuatro años, con 19 años de edad, llegó a Lima, buscando un mejor futuro fuera de su querida Venezuela. Salvo un amigo de su padre, no tenía mayores contactos en Perú, pero lo que sí tenía era experiencia en café desde que a los 13 años empezó a trabajar en el restaurante de su familia que contaba con una máquina de café. A los 16 años estudió barismo en la Escuela Venezolana de Café. Seguía la carrera de psicología mientras trabajaba en cafeterías hasta que, debido a la crisis en su país, tuvo que migrar.

Desde antes de llegar al Perú, Luigi ya tenía su lista de cafeterías de especialidad por visitar y fue conociéndolas una por una. Con el tiempo, llegó a trabajar en algunas de ellas: Estación 329, Neira Café Lab y Caleta Dolsa. Ahora, junto a Isaí Vegas Pernalete, está en la barra de café de Alanya Repostería y dice que el reto es mayor, pues la calidad de ejecución en la cocina, pastelería y panadería es alta y debe estar al mismo nivel en cada preparación de bebidas, no hacerlo significaría fallar en crear la experiencia más grata y completa para sus clientes que todo el equipo busca.

Trabajan con un café de la variedad Típica que se cultiva en la finca Tarcuyoc, en el distrito de Quelloúno, en Cusco, a 1850 metros sobre el nivel del mar. Se trata de un monovarietal, lo que, según Luigi, permite darle uniformidad y consistencia al tueste. Tiene notas a manzana roja, caramelo y mandarina que le van muy bien a los croissants y dulces de la casa. También hay bebidas de autor en base a café creados por el bartender Luis Palacios, cafés filtrados en métodos (Kalita, Chemex) y su propio cold brew. El café incluso está presente como insumo en los croissants y postres. No hay que perderse de probar su espresso con el croissant de cappuccino o con el sabor que más te guste.

Aunque Alanya Repostería es nueva en Barranco, la fama de las creaciones de Zara la proceden y el local es bastante concurrido, principalmente en horas de la mañana, por lo que es recomendable ir temprano si es que uno quiere tomar el desayuno allí. Abren desde las 8:00 a.m. De lo contrario, a partir del mediodía es posible encontrar mesa libre. También está la opción del delivery y para llevar. Pronto, se vienen novedades en torno a sus croissants que incluyen la posibilidad de comprarlos al peso y una línea vegana en busca de un croissant integral y sin aditivos.

DATO CAFETERO

  • Dirección: Domeyer 223 (Barranco) y Av. del Pinar 105 (Surco)
  • Instagram: alanyareposteria
  • Pedidos: 987399131

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