MUPECO, el novedoso método para preparar café de diseño 100% peruano

Rolando Ruiz Loayza podría describirse como un curioso nato. Cuando observa que alguien está haciendo algo, ya está pensando en formas de optimizar el proceso. Es mecánico eléctrico, y su ingenio, creatividad, y sobre todo su curiosidad, lo llevaron a desarrollar MUPECO, la cafetera que apunta a convertirse en la primera de diseño 100% peruano.

El inicio de un gran sueño

En un viaje familiar a Chanchamayo en el año 2012 conoció a una familia cafetalera que le mostró el maravilloso mundo del café peruano. Quedó maravillado con el arte del tostado artesanal, así que hizo muchas preguntas, sobre la cantidad de vueltas que daba el café y la temperatura a la que llegaba durante el tostado. Poco a poco se fue involucrando cada vez más en el café y en la realidad de los caficultores y decidió apoyarlos desarrollando sus propias máquinas.

El señor Pelaez tenía una máquina artesanal y yo veía deficiencias en el tostado, se calentaba mucho, se esforzaban mucho dándole vueltas a la tolva, así que en agradecimiento por todo lo que me enseñaron, yo les fabriqué una máquina de 30 kilos, sin saber que el máximo que ellos usaban era de 5 kilos, y que les costaba como 8 mil soles.

Rolando Ruiz, creador de MUPECO
Rolando Ruiz y sus MUPECO, preparando café de Finca Canaan. Foto: Pamela Acosta.

Con esas máquinas fabricadas por él mismo, Rolando se hizo tostador. Con su mochila llena de café tostado se fue a venderlo a Cusco y fue allí en donde tuvo la idea de construir el primer Museo del Café Peruano, o Museum of Peruvian Coffee, MUPECO.

Junté dinero y alquilé una casa grande a dos cuadras de la Plaza de Armas de Cusco. En el primer piso hice 6 salas del Museo de Café Peruano, en el segundo piso hice 4 ambientes para alquilar a turistas, y en el tercer piso hice una sala de catación, tostado y degustación de café.

Rolando Ruiz, creador de MUPECO

En el año 2018 decidió regresar a Lima para instalar el Museo en Lima, pero tuvo que interrumpir su sueño debido al fallecimiento de su madre, la señora Griselda. No obstante su idea de concretar el Museo sigue en pie, y gracias a amigos cafeteros y anticuarios logró reunir diferentes piezas que forman parte de su colección. Otras las consigue a través de trueques o recorre tiendas de antigüedades buscando más tesoros cafeteros. Hasta ahora tiene más de 2500 piezas almacenadas y listas para ser exhibidas apenas tenga la oportunidad de abrir nuevamente el Museo, pero esta vez en Chanchamayo.

Todo empezó con una cáscara de naranja

Rolando ya conocía a la perfección casi todos los métodos para preparar café, la prensa francesa, el chemex, el aeropress, la italiana. Pero sentía que faltaba un método peruano, que refleje el valor de nuestra tierra y que trascienda fronteras. En el 2014, estando en Chanchamayo dando unas charlas sobre tostado, necesitaba una cafetera y no tenía ninguna a la mano, así que tomó una cascara de naranja seca, le hizo un hueco en el medio y la usó como filtro para pasar el café. Esa cáscara de naranja sirvió de prototipo para producir la cafetera de arcilla que hoy se conoce como MUPECO.

La cafetera MUPECO es una cafetera muy versátil, se puede hacer un café tipo gota a gota o tipo americano, dependiendo de la molienda, el tiempo y la extracción que se le puede dar al café. Yo no le pongo mucho protocolo, tener una cafetera MUPECO es experimentar el arte que tiene cada persona. Este es un juguete de la vida.

Rolando Ruiz Loayza, creador de MUPECO
Rolando preparando café en MUPECO. Foto: Pamela Acosta.

Rolando espera patentar su creación muy pronto. Ya empezó los trámites ante el INDECOPI como ente oficial para que se le reconozca la originalidad del diseño, y espera que la SCA, la Specialty Coffee Association, también lo haga, aunque sabe que es un poco tedioso.

Las cafeteras MUPECO se fabrican en Cusco de manera artesanal en tres colores, crema, chocolate y café. La más reciente edición le rinde un homenaje al Bicentenario de nuestro país en dos colores, rojo y blanco. Viene con una cucharita de arcilla que sirve para darle consistencia a la caída del agua. Más información, en su cuenta de Facebook.

MUPECO, edición Bicentenario. Foto: Pamela Acosta.

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