Core Lima Café, la cafetería del Centro que da la lucha y que debemos apoyar

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Core Lima Café es una cafetería de especialidad que se inauguró en el 2017 con un encanto que la hacía única entre todas las cafeterías de la zona y por el que muchos queríamos tomarnos un café en su amplio salón con grafitis: estaba escondida en el Pasaje Acuña, ajena el bullicio de la ciudad, a la espalda del conocido restaurante Manhattan y al costado de la oficina de trámites de Relaciones Exteriores. Hoy, a dos años de la pandemia, ese encanto le juega en contra y, sin embargo, sigue resistiendo.

Evelyn Puente, bachiller en turismo y hotelería, es la actual gerente al frente de Core Lima Café. Ella fue parte del primer equipo de trabajadores con el que la cafetería abrió sus puertas, pasó de la atención en salón a ser barista. La propuesta de sus fundadores era ofrecer cafés de especialidad en el corazón del agitado centro financiero de Lima en un espacio que permitiera la desconexión de sus clientes, en su mayoría empleados de oficinas cercanas y turistas, en los momentos de mayor concurrencia de restaurantes y cafeterías de la zona: el almuerzo y el after office.

Los murales en las paredes, a cargo del artista Pésimo, y los cubos mágicos en cada mesa fueron (y son aún) el sello de la decoración de un lugar bastante concurrido hasta que llegó la pandemia y, como a muchas otras cafeterías y restaurantes del centro de la capital, al equipo de Core Lima Café le tocó resistir el cierre de los primeros meses de la crisis sanitaria y la poca afluencia de clientes en los meses más duros de la primera ola.

Los fundadores se abocaron a otros proyectos y Evelyn asumió la dirección de la cafetería hace casi ya un año. Después de la caída de la segunda ola, ya con la vacunación en marcha, la concurrencia aumentó porque las oficinas cercanas empezaron a tener días con trabajo presencial, pero con la aparición de ómicron, la nueva variante del Covid-19, se inició la tercera ola y la afluencia de consumidores volvió a bajar.

Evelyn, al mando de un equipo de seis personas, no se rinde y seguirá apostando por la cafetería que ahora dirige y le pregunto el porqué. «Le tengo cariño a este local y a mi equipo», dice. «Ver el Pasaje Acuña vacío, sin gente, fue muy difícil, pero por el local y la gente con la que trabajo asumí el reto de dirigir Core y seguimos para adelante». Han participado en ferias gastronómicas que organiza la Municipalidad de Lima, pero debido a las marchas que suelen registrarse en el Centro y a las restricciones de la pandemia, estos eventos se cancelan en cualquier momento, por lo que no representan un ingreso significativo, aunque de alguna manera ayudan a la promoción de la cafetería.

También han sacado mesas en los exteriores del local en un esfuerzo por captar a aquellos clientes que prefieren consumir en espacios abiertos. Sin la gente que habitualmente circulaba por el Pasaje Acuña, tomarse un café en las afueras de esta cafetería es un lujo aunque, claro, eso significa que los locales alrededor cerraron y muchas personas perdieron sus empleos.

Entre los planes de Evelyn para este año están viajar a fincas y buscar nuevos perfiles de café, así como sacar una línea de cócteles para ampliar la carta de bebidas del local. En tanto, como en los buenos tiempos, seguirá apostando por el café de la finca El Mirador, de San Ignacio, Cajamarca, con el que empezó el local. Se ofrece en dos líneas: la línea Red es un blend de las variedades Caturra y Bourbon, de tueste medio, con notas cítricas; mientras que la línea Black tiene ambas variedades y robusta, de tueste oscuro, para aquellos que prefieren un café más intenso.

Entre las bebidas de verano más populares está el Soul Coffee hecha con zumo de naranja, canela molida, hielo, shot de espresso frío y las opciones del espresso bar incluyen americano, espresso, cappuccino, latte, flat white, mocaccino, cortado, macchiato y affogato, así como las versiones heladas Iced Coffee (americano con hielo y jarabe a elección), Iced Latte (latte con hielo y jarabe a elección), Frapuccino (con jarabe a elecci´ón y algodón de azúcar) y las creaciones de la casa como el Cotton Coffee (americano con algodón de azúcar), Shekerato (espresso frío con jarabe y piel de cítrico).

La carta de complementos es extensa e incluye sándwiches, hamburguesas, waffles, wraps, postres, pastas, ensaladas contundentes y platos de fondo. Abren de lunes a viernes de 8 a.m. a 7:30 p.m. y los sábados de 9 a.m. a 6:30 p.m.

Si eres de los que buscan una cafetería para teletrabajar, Core Lima Café es el local porque tiene un salón grande, climatizado, con mesas distanciadas y provistas de enchufes cercanos para los teléfonos y laptops, algo que desde que empezó la pandemia desapareció de muchas cafeterías, quizás para evitar que uno se quedara por mucho rato, pero en estos tiempos pandémicos nada se agradece más que salir de casa por algunas horas y trabajar con una buena taza de café a la mano.

EL DATO CAFETERO

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