El café: nuestro eterno compañero

Los días de trabajo nos alejan de morfeo muy temprano, a veces más de lo que quisiéramos. Nos hacen abrir los ojos casi en sueños y querer volver a ellos en ese instante. Pero, sabemos que tenemos que levantarnos, pues hay correos que responder, machotes que leer, plazos que cumplir… Seguir leyendo

A la caza de duendecillos: cuando el café no basta para detectar los errores en un texto

No hay mejor maridaje para el buen café que los buenos libros. Cafeína y lectura forman una gran dupla, eso lo sabemos todos. Y también es bien sabido (al menos entre las personas vinculadas al oficio editorial) que unas buenas dosis de café pueden ayudar a hacer más llevadero el Seguir leyendo